viernes, 23 de noviembre de 2012

Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960


Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960.
Curadores: Paulo Herkenhoff y Rodrigo Alonso.
Marzo-septiembre 2012.
Fundación Proa. Av. Pedro de Mendoza 1929 Buenos Aires, Argentina.
De martes a domingos, de las 11 a las 19 hrs. Lunes cerrado.
Teléfono: +54 11 41041000 / info@proa.org
www.proa.org

La exposición itinerará por varios museos de Brasil. Hasta finales del 2012 en el Museu Oscar Niemeyer, en febrero del 2013 en la Galleria d’Arte Moderna e Contemporanea di Bergamo (GAMeC) y finalmente en el Museu de Arte Moderna do Rio de Janeiro (MAM), bajo los auspicios de la Ley de Incentivo Cultural - Ministerio de Cultura de Brasil y la Embajada de Brasil en Argentina, y con el aporte de Tenaris Confab y Ternium - Organización Techint.


Antes que nada, debo decir que hacer una curaduría es siempre construir un discurso simbólico con signos construidos por otros, por terceros, que son los artistas.
Entonces se trata de un discurso sobre el discurso de otro.
Eso crea una doble responsabilidad: con los artistas y la sociedad.
Paulo Herkenhoff[1]

Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960, esteblece los nexos artísticos y culturales entre ambos países durante los años sesenta. Como lo señala Arnold Herkenhoff, uno de sus curadores, los antecedentes disparadores para el planteamiento del proyecto curatorial fueron dos exposiciones, una sobre la nueva figuración y otra sobre Berni, las cuales a su consideración, influyeron de manera significativa el arte brasileño de los años sesenta. Esta muestra se engrana con dos anteriores exposiciones sobre arte contemporáneo argentino, Imán: Nueva York. Arte argentino de los años 60 (2010) y Sistemas acciones y procesos 1965-1975 (2011), ambas curadas por Rodrigo Alonso. Muestras que articulan distintas aristas de una misma época, tejiendo un complejo entramado histórico y artístico. Al respecto, Adriana Rosenberg, directora de Proa, esclarece los objetivos programáticos de esta institución,

Ya desde hace dos años, Fundación Proa viene produciendo exposiciones y catálogos sobre la década del sesenta: Imán: Nueva York y SAP: Sistemas, Acciones y Procesos. Este nuevo desafío está en sintonía con nuestro programa. Fue Bruno Assami quien tomó a su cargo la dirección del proyecto y convocamos nuevamente a Rodrigo Alonso como colaborador.[2]

En este sentido se retoman algunas situaciones ya planteadas en las anteriores exposiciones que menciona Rosenberg, pero ahora puestas en diálogo con el panorama brasileño, en términos, no tanto de correspondencias, sino de visibilizar cómo los artistas sumergidos en los lenguajes de vanguardia como el pop y los nuevos realismos, captaron y readaptaron críticamente situaciones políticas complejas, signadas en ambos países por dictaduras que dieron un matiz e intención distintas al pop neoyorkino o inglés. La primera sala condensa y sumerge inmediatamente en las contradicciones históricas por medio de las imágenes. Ejemplicado claramente con el diálogo de la obra alusiva al Che Guevara, Un guerrillero no muere para que se lo cuelgue en la pared de Roberto Jacoby; la instalación de Coca-Cola de Cildo Meireles, Inserções em circuitos ideológicos; la escultura La civilización occidental y el cristiana de León Ferrari, y Lute de Carlos Zílio.

Cildo Meireles. Inserções em circuitos ideológicos, 1970

León Ferrari. La civilización occidental y el cristiana, 1965

Roberto Jacoby. Un guerrillero no muere para que
 se lo cuelgue en la pared
, 1968
La exposición reúne cincuenta y nueve artistas: Maria Louise Alemann, Claudia Andujar, Artur Barrio, Luis Fernando Benedit, Antonio Berni, Oscar Bony, Delia Cancela, Raymundo Colares, Waldemar Cordeiro, Eduardo Costa, Jorge de la Vega, Miguel de Lorenzi, Antonio Dias, León Ferrari, Nicolás García Uriburu, Anna Bella Geiger, Rubens Gerchmann, Edgardo Giménez, Carlos Gorriarena, Alberto Greco, Carmela Gross, Grupo REX, Alberto Heredia, Narcisa Hirsch, Roberto Jacoby, Kenneth Kemble, Wesley Duke Lee, Nelson Leirner, Rómulo Macció, Ivens Machado, Anna María Maiolino, Sameer Makarius, Antonio Manuel, Cildo Meireles, Walter Mejía, Pablo Menicucci, Manoel Messias, Marta Minujín, Montez Magno, Luis Felipe Noé, Hélio Oiticica, Lygia Pape, Federico Manuel Peralta Ramos, Décio Pignatari, Wanda Pimentel, Dalila Puzzovio, Glauco Rodrigues, Gilvan Samico, Rubén Santantonín, Maria do Carmo Secco, Antonio Seguí, Charlie Squirru, Pablo Suárez, Evandro Teixeira, Miguel Ángel Telechea, Claudio Tozzi, Carlos Vergara, Carlos Zilio; más de ciento cincuenta obras[3] de distinto formato y medios, así como fotografías y documentos, que dan cuenta de una corriente figurativa que emergía con fuerza y que históricamente representa fuentes de expresión llenas de fuerza y contundencia en una época marcada por importantes y desafiantes acotencimientos. 

         El abstraccionismo y el arte de sistemas fue un tipo de respuesta, la figuración fue otra. Lenguajes emergentes que arremetían contra sistemas de consumo, militancias políticas, vaivenes  económicos, cambios sociales y situaciones de género. Las palabras claves de la exposición a decir de Rosenberg son la ambigüedad y la contradicción. Mismas que se presentaron en las artes incluso bajo una muy amplia denominación de figuración, que incluía tendencias como el pop y las nuevas figuraciones caracterizados abiertamente por la reflexión crítica, especialmente a hecho políticos y económicos.


Sala 2
Marta Minujín. Revuélquese y viva, 1964
Sala 2
Luis Felipe Noé. Introducción a la esperanza, 1963
Glauco Rodríguez.  A conquista da terra, 1971

Antonio Dias. Glutão, 1965

Anna Maria Maiolino. Glu... glu...glu..., 1967






La propuesta de Herkenhoff apunta a advertir la inserción de los artistas en corrientes vanguardistas internacionales, y sus propuestas impregnadas de una carga simbólica arraigada a lo local, impulsadas por motivaciones distintas a las problemáticas norteamericanas. En este punto, el curador recupera un circuito artístico en ambos países, en un momento en “que coinciden en ser las economías más fuertes de la región y poseer un intercambio fluido con las corrientes artísticas internacionales”[4]. Además de los escenarios antiinstitucionales que cruzaron las fronteras de los museos y galerías para hacerse en y con el espacio urbano, en las calles.

Sala 3.
Obra colgada: Helio Oiticica. Bandera-poema: seja marginal, seja herói, 1968
Sala 4

Sala 4

Sala 4
Helio Oiticica. Parangolé P17 capa 13 "Estou posseudo", 1967-1986. Parangolé P21 CApa 17 "Guevaluta", 1968-1986










Así, la muestra está organizada en grupos temáticos: Mitos, enfocados en las imágenes icónicas del Che, Coca-Cola y Cristo. El lugar del sujeto, reúne obras de la nueva figuración, con las problemáticas que fueron reiteraivas a este movimiento, asociadas a las reflexiones sobre la situación del hombre en la sociedad global y de consumo. Los curadores recuperan de manera especial el desempeño de las artistas femeninas y su activo papel en el escenario cultural de entonces. Lo popular, “los artistas pop argentinos ejecutan una suerte de folklore urbano mientras, en paralelo, Berni retrata el entorno cultural de las clases humildes. En Brasil, la influencia de las favelas, las escuelas de samba o las herencias indígenas encuentran la vía en la reproducción de algunos artistas de esta época”.[5]
 Medios de comunicación, en el contexto de la Guerra Fría, las estrategias de información establecidas por los centros políticos capitalistas que tienen el control comunicacional, subvertidos a través de la contrainformación. Las masas como término y propósito de la sociedad global que tiende a borrar las identidades, llevando indiferenciaciones que avizoran la anulación del sujeto. La política retoma la Revolución Cubana como acontecimiento paradigmático y utópico, con una fuerte repercusión en el resto de los países de Latinoamérica, y que en Brasil y la Argentina es abrazada por los artistas a través de imágenes que revelan un activismo en torno a este conflicto político y las guerrillas.
 La economía es abordada como un posicionamiento crítico ante el capitalismo y la sociedad de consumo, y de la irremediable radicalización riqueza-pobreza. El panorama internacional es planteado a través de los intercambios entre ambos países, iniciándose con la Bienal de San Pablo como espacio de encuentro, los consecuentes intercambios entre el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro y la Argentina, a la figura de Romeo Brest como promotor e incentivador de acercamientos entre ambos circuitos culturales, al Instituto Di Tella, a la Galería Bonino con una de sus sedes en Río de Janerio, a las Bienales Americanas de Arte de Córdoba, entre otras. Y finalmente, la antiinstitución, como respuesta de los artistas a la necesidad salir de los espacios legitimadores de los museos y galerías, actuando con una visión interdisciplinaria, en ámbitos distintos a los tradicionales, llegando a públicos más amplios.

Bibliografía
ALONSO, Rodrigo. Imán: Nueva York. Arte argentino de los años 60. Buenos Aires, Fundación Proa, 2010
ALONSO, Rodrigo. Sistemas, acciones y procesos. 1965-1975. Buenos Aires, Fundación Proa, 2011.
GIUNTA, Andrea. Vanguardia, internacionalismo y política (Arte argentino en los años sesenta), Buenos Aires, Paidós, 2001.
HERKENHOFF, Paulo. Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960. Buenos Aires, Fundación Proa, 2012.
HERRERA, María José. “Gestión y discurso”, en AA.VV., TRAMA. Programa de cooperación y confrontación entre artistas, n° 2. Buenos Aires, Fundación Espigas, 2003.



[1] Entrevista realizada por el Blog del Guerrero, en: http://blogcentroguerrero.org/2007/03/entrevista-a-paolo-herkenhoff/. Bajado el  15 de septiembre de 2012.
[2] Prólogo del catálogo de la exposición a cargo de Adriana Rosenberg, presidenta de la Fundación Proa. Paulo Herkenhoff. Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960, Buenos Aires, Fundación Proa, 2012, p. (s/n).
[3] Mencionamos algunas de las instituciones y coleccionistas que colaboraron con el préstamo de obras:  Museu de Arte de São Paulo Asis Chateaubriand, Museu de Arte do Rio de Janeiro, Museu de Arte Moderna de São Paulo, Museu do Arte Moderna do Rio de Janeiro, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Museo de Bellas Artes Evita- Palacio Ferreyra, Museo Nacional de Bellas Artes, Projeto Helio Oitica, entre otras. En total dieciséis instituciones culturales más coleccionistas privados y artistas en São Paulo, Rio de Janerio y Buenos Aires.
[4] Paulo Herkenhoff. Arte de contradicciones. Pop, realismos y política. Brasil-Argentina 1960. Buenos Aires, Fundación Proa, 2012, p (s/n). Folleto de sala.
[5] Idem

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